Cómo personalizar tu iPhone: claves de profesionales

En el mundo de los dispositivos móviles, existe la creencia de que, los iPhone, admiten menos personalización en comparación con los Android. ¿Verdad o mito? Lo cierto es que estamos ante una realidad. 

Apple se ha caracterizado, durante años, por una filosofía poco abierta a la customización por parte de los usuarios. Por lo que respecta a Android, en Play Store, encontramos una amplia variedad de apps con las que personalizar la experiencia con la interfaz. 

Que Android es más personalizable que iOS es un secreto a voces. Sin embargo, esto no quiere decir que los usuarios de iPhone no puedan personalizar su dispositivo. A día de hoy, Apple permite cambiar por completo la estética del iPhone, modificando los iconos de la pantalla de inicio y sustituyéndolos por otros personalizados. 

¿Quieres personalizar iPhone? Te contamos cómo hacerlo para dar una nueva imagen a tu dispositivo iOS.

Cómo personalizar tu iPhone

La versión iOS 14 abrió la puerta al uso de los llamados “widgets” en Apple. Si bien los usuarios de Android estaban más que familiarizados con este concepto y con su uso, con la llegada de este sistema operativo, irrumpieron en los terminales iOS. 

Tras esta versión, llegó iOS 15 que, entre otras personalizaciones, permite crear atajos con doble toque a ciertas funcionalidades del sistema como, por ejemplo, a la cámara. Para activar esta función, simplemente habrás de dirigirte a Ajustes >Accesibilidad > Tocar > Tocar atrás y seleccionamos Pulsar dos veces o Triple pulsación.

Se desplegará un listado de opciones de entre las que podemos seleccionar qué funcionalidad del móvil queremos automatizar. 

Junto a esta personalización, encontramos otras con las que dotar a nuestro iPhone de la apariencia y sonido que queramos. Te contamos cuáles son y cómo llevarlas a cabo.

Cómo poner un tono de llamada personalizado en iPhone

Una de las primeras acciones que llevamos a cabo con un móvil nuevo es determinar el sonido de las llamadas, notificaciones y alarmas. 

Si quieres modificar el sonido de las llamadas en tu iPhone, sigue los siguientes pasos:

  • Dirígete a “Ajustes” y pulsa en la opción “Sonidos y Vibraciones”.
  • A continuación, accede a la sección de “Sonidos y secuencias de vibración”.
  • Una vez aquí, encontrarás una lista con diferentes sonidos. Pulsa cada uno de ellos para encontrar el que más te guste.
  • Verás como, cuando pulses en alguno de estos sonidos, se abre una ventana donde podrás seleccionar el tono que quieras establecer. 
  • Al seleccionar el tono, vuelve atrás para que quede determinado
  • Si no te convence ninguno de los que ofrece el dispositivo, siempre puedes visitar la Tienda de tonos.

¿Sabías que también puedes establecer un tono de llamada personalizado? Para ello, habrás de dirigirte a “Contactos”. Al entrar en la configuración del contacto que hayas seleccionado, encontrarás la opción de “Sonido”, donde podrás establecer uno determinado tanto para la llamada como para los SMS.

Cómo personalizar las vibraciones del móvil 

De la mano con la personalización de los tonos de llamada, también puedes modificar y establecer a tu gusto las vibraciones del móvil cuando recibes llamadas. 

Para ello, sigue estos pasos que te detallamos a continuación:

  • Dirígete a “Ajustes” y pulsa en la opción “Sonidos y Vibraciones”.
  • A continuación, pulsa en la opción “Vibración” que, por defecto, se encontrará en modo “Por omisión”.
  • Una vez pulses, accederás a la pantalla de “Elegir vibración”, donde encontrarás diversas opciones entre las que elegir.
  • También podrás “Crear una nueva vibración” y diseñarla a tu gusto.
  • En caso de que elijas esta última opción, habrás de ir dando toques a la pantalla al ritmo que quieras para establecer la vibración.
  • La secuencia de vibración creada la encontrarás en la sección de Personalizadas, en la Lista de vibraciones.

Cómo personalizar la pantalla de bloqueo y de inicio de iPhone

Junto al sonido de las llamadas y vibraciones, personalizar la pantalla de bloqueo y de inicio es otra de las acciones por excelencia en cualquier dispositivo móvil. Te contamos paso a paso cómo hacerlo:

Personalizar pantalla bloqueo iPhone

Para personalizar la pantalla de bloqueo en iPhone, habremos de seguir estos pasos:

  • Dirígete a “Configuración” en la Pantalla de Inicio
  • Pulsamos en “Fondo de pantalla” y elegimos la opción “Elegir nuevo”
  • En este punto, bien podrás elegir una imagen de tu Galería o tomar una foto.
  • Selecciona la opción que quieras y establécela como “Fondo de pantalla de bloqueo”

Personalizar pantalla de inicio iPhone

Si lo que quieres es personalizar la pantalla de inicio en iPhone, el procedimiento es exactamente el mismo. En el paso final, solo tendrás que elegir la opción “Fondo de pantalla de inicio”

iPhone también te dará la opción de escoger la misma foto tanto para la pantalla de inicio como para de bloqueo. Dentro de las modificaciones del fondo de pantalla, podrás jugar con la intensidad de la imagen. Hablamos del “Aspecto oscuro” de iPhone, por el cual, dependiendo de la luz ambiental, el fondo será más luminoso o más tenue. 

Cómo modificar los iconos de las apps en iOS

Tras haber realizado unas modificaciones sencillas, os contamos cómo personalizar los iconos de las aplicaciones. Para ello, habremos de usar la herramienta “Atajos”. 

Te detallamos los pasos a seguir:

  • Accede a la herramienta “Atajos” y selecciona “Nuevo Atajo”, pulsando en el icono “+”, que verás en la parte superior derecha.
  • A continuación, pulsa en “Añadir acción” y pulsa sobre “Script”. Esta opción nos permite crear desde 0 el acceso directo a la app.
  • Tras esto, continuamos pulsando en la opción “Abrir app”.
  • Selecciona la aplicación que quieras modificar y pulsa los tres puntitos que aparecen en la parte superior derecha. Pulsa en “Añadir a la pantalla de inicio”
  • A continuación, habrás de elegir un nombre para la app.
  • Al pulsar brevemente sobre la previsualización de la app, podrás escoger una imagen, bien de tu galería o bien tomar una foto desde tu cámara.
  • Para finalizar, pulsa en Añadir.

¿Cuáles son las partes de un móvil?

Desde el punto de vista de la arquitectura de programas y dispositivos, un smartphone es un elemento tremendamente complejo. Las partes del móvil que deben trabajar en sintonía con el resto y que posibilitan su funcionamiento son muy numerosas, pero solo conocemos algunas y es gracias a que nos preocupamos por encontrar el mejor rendimiento y los comparamos con otros terminales.

Para hacernos una idea de qué elementos forman parte de estos dispositivos, vamos a hacer un pequeño repaso por las principales partes de un móvil, a fin de conocerlas un poco mejor y saber qué papel desempeñan en su funcionamiento diario.

Partes esenciales de un smartphone

Hay algo más de una decena de elementos fundamentales que permiten que un teléfono inteligente sea lo que es. Muchos de ellos, si no todos, son renovados tras cada generación para optimizar su funcionamiento, lo que permite al usuario acceder a prestaciones cada vez más avanzadas.

Es así como va avanzando la tecnología y cómo nuevas funciones se van abriendo camino. Ten en cuenta que hemos pasado de jugar al Snake y escribir mensajes de texto para recibir politonos a gestionar nuestras cuentas bancarias y billetes de avión en pocos años.

  • Procesador. Posiblemente sea, de todas las partes del móvil, la más importante por ser la que se encarga de mover todo lo demás.

Teniendo en cuenta que en la actualidad los smartphones son ordenadores de bolsillo, deben tener la capacidad de funcionar y de gestionar todos los procesos que en él suceden.

No obstante, cuando hablamos del procesador de un smartphone, en realidad estamos haciendo referencia a un conjunto de elementos que van más allá del procesador en sí. A esto se le llama SoC, System of a Chip, y contiene la CPU, la GPU, la memoria RAM (de la que hablaremos a continuación) y otros elementos.

  • Memoria RAM. La memoria RAM es la que, en cualquier dispositivo móvil, se encarga de la gestión de los datos a distintos niveles. Es un tipo de memoria dinámica, que no almacena los datos indefinidamente, aunque esté alimentada. Por tanto, es un tipo de memoria que, como los propios fabricantes recuerdan, es necesario refrescar de tanto en tanto.

Se ubican lo más cerca posible dentro de la CPU y GPU para reducir el sobrecalentamiento y optimizar la gestión de energía.

Eso sí, se trata de un tipo de memoria que es compartida por la CPU y GPU, y que no tiene memoria gráfica dedicada.

  • Pantalla. Es, quizá, uno de los aspectos que más relevancia le da el consumidor a cualquier terminal. Aunque habitualmente se utilizan pantallas OLED en los dispositivos móviles que se comercializan a día de hoy, la tecnología LED y LCD sigue estando muy presente y se le debe mucho.

Las pantallas OLED, al contrario que las LCD, se iluminan por sí mismas, consiguiendo colores más realistas y reduciendo el consumo de electricidad.

  • Cámara. Bien por la importancia que han ido adquiriendo las redes sociales como por los avances tecnológicos que el campo de la fotografía ha ido introduciendo en el mercado móvil, las cámaras son un elemento capital capaz de hacer realidad o no una compra.

Hoy en día hay elementos integrados en miniatura, desde un ultra gran angular hasta teleobjetivos de diseño para mejorar los enfoques y los acercamientos a objetivos a larga distancia.

De hecho, la calidad de las cámaras es tal que inclusos se celebran certámenes mundiales de fotografía con obras producidas exclusivamente con cámaras móviles. Es uno de los campos que más ha avanzado.

  • GPS. Indispensable para cualquier aplicación que requiera del uso de la geolocalización. Sin él, sería imposible activar cualquier opción de búsqueda del dispositivo o utilizar aplicaciones que necesiten detectar tu ubicación, como apps de reparto de comida rápida o la aplicación de Mapas.
  • Acelerómetro. Su aplicación en dispositivos móviles está relacionada con los sistemas de ubicación. Es un elemento importantísimo en cualquier dispositivo inteligente que se precie, precisamente por medir la aceleración del desplazamiento. Es la herramienta que permite utilizar el smartphone como GPS durante desplazamientos en coche, y que además facilita la sincronización de datos con otros gadgets, como los smartwatches.
  • Brújula digital. Que al abrir aplicaciones como mapas se pueda ver en tiempo real no solo la ubicación del dispositivo, sino también su orientación, se debe no solo a la inclusión de conexiones por satélite, sino por la brújula digital, que permite establecer el punto exacto del teléfono en un punto concreto del mapa.
  • Sensor lumínico. Son varias las partes que tiene la pantalla del móvil, y algunas, aunque no inciden directamente en su rendimiento, sí juegan un papel importante en la optimización de los recursos energéticos y permiten alargar la vida útil de la batería. Gracias a él, es posible que el terminal identifique la cantidad de iluminación del entorno y realice los ajustes necesarios para mostrar los contenidos en pantalla sin resultar perjudiciales para los ojos.
  • Sensor de proximidad. Es un tipo de sensor que tiene como objetivo mejorar los controles del terminal cuando se está utilizando para visualizar contenidos o para realizar llamadas. Permite identificar cuándo se está acercando a la oreja para hablar a través del dispositivo, y cuándo se aleja para iluminar la pantalla y habilitar los controles.

Los sensores de proximidad permiten además mejorar el manejo del móvil en situaciones donde la rapidez o los cambios repentinos de movimientos son habituales, como los amagos de llamada fallidos.

  • Sensor dactilar / lector facial. Han jugado un papel primordial en cuanto a seguridad y manejabilidad, preservando las claves que se manejan en aplicaciones y plataformas digitales accesibles a través de los navegadores del propio smartphone.

Estos añadidos han contribuido a mejorar la accesibilidad de los dispositivos, evitando errores de acceso por olvidos de palabras de paso, permitiendo además codificar el acceso a los datos del teléfono y permitiendo su desbloqueo solo con la lectura de una huella digital registrada o con el lector facial.