Cómo encontrar un móvil perdido y apagado

Casi todos hemos pasado por el mal trago que supone perder el móvil o extraviarlo. Hoy en día, casi todos los dispositivos electrónicos disponen de una función de geolocalización que puede ser utilizada para localizarlos en caso de pérdida, aunque normalmente estas funciones requieren que el móvil esté encendido. Entonces, ¿cómo encontrar un móvil que está apagado? ¿Se puede recuperar en caso de haberlo perdido y si se le agota la batería?

Encontrar un móvil perdido

Es habitual leer por la red numerosos artículos que afirman que a pesar de que el móvil esté apagado, puedes encontrarlo utilizando las herramientas de geolocalización. Sin embargo, aunque técnicamente no es una afirmación falsa (como poder, puedes encontrarlo, pero te va a ser mucho más complicado hacerlo), sí tiene ciertos matices importantes que tienes que conocer.

Lo primero que tienes que saber es que cualquier servicio en remoto necesita conexión a Internet para mantenerse, sobre todo si estamos hablando de monitorización en tiempo real, y que, sin esta conexión, el flujo de datos en directo se pierde. ¿Cómo se puede interrumpir el acceso a la red? Solo de dos maneras: desactivándolo manualmente (activando el modo avión, por ejemplo) o cuando el móvil se apaga. Encontrar el móvil resulta mucho más complicado si este está totalmente apagado por culpa del desgaste de la batería, ya que desde ese momento no será posible hacer el tracking del dispositivo en directo.

Sin embargo, sí se puede encontrar un móvil perdido utilizando la función de última posición conocida. Y es que, a pesar de que los teléfonos pierdan la conexión a Internet y estos se apaguen, las aplicaciones de búsqueda mantienen la información de la última ubicación conocida, siendo posible encontrar el móvil perdido en caso de que este se mantenga en la misma posición.

Encontrar un móvil perdido y apagado, sí, pero con matices

Hay que tener claras las circunstancias en las que es posible encontrar un móvil apagado cuando se ha perdido. En este caso, es importante hacer una distinción entre un robo y una pérdida. Dejarse el móvil olvidado en un lugar específico del que no se mueva (el coche, una vivienda, un páramo perdido) es posible, y resulta más fácil encontrarlo, aunque la batería se agote gracias a la función de última posición localizada.

De hecho, los poseedores de un smartphone que no sabían cómo encontrar un móvil perdido y apagado han podido hacer uso de esta función para recuperar sus terminales. Sin embargo, en el caso de los robos es algo más complicado, ya que intervienen otros factores: el uso que se le va a dar, el desplazamiento del terminal, el desbloqueo y desactivación de funciones en línea… siempre hay que interponer una denuncia en esos casos.

¿Qué hacer para localizar un móvil robado?

Si has sufrido un robo y se han llevado tu móvil, lo primero que tienes que hacer es acceder a la plataforma de geolocalización del dispositivo para bloquearlo. Podrás ver dónde se encuentra, pero poco más. Además, tendrás que interponer una denuncia en la comisaría más cercana (lo que te eximirá de cualquier responsabilidad en caso de que se utilice tu terminal para cualquier actividad fraudulenta) junto al IMEI.

El IMEI es un código único que lleva cada terminal y que actúa como una huella dactilar. En caso de que un terminal aparezca, se comprueba el IMEI y se cotejan con las denuncias interpuestas. Si las autoridades corroboran que existe denuncia previa y el dispositivo aparece, se puede recuperar el terminal.

No obstante, a pesar de haber sufrido un robo, si el terminal se encuentra en una propiedad privada la intrusión en la misma puede ser un acto punible. Las autoridades recomiendan siempre dar aviso en caso de localizar el terminal por una de estas vías, pero en ningún caso actuar bajo su propia cuenta y riesgo.

¿Funcionan igual iOS y Android?

Como suele ocurrir con la mayoría de funciones y aplicaciones, la dinámica no es idéntica en estos sistemas operativos. Aunque es cierto que ambos permiten encontrar un móvil perdido y trackear su posición en tiempo real con su sistema de localización, cuentan con prestaciones diferentes que conviene conocer.

En cuanto a funciones de rastreo aun cuando el terminal no esté encendido, Android es el sistema operativo más avanzado. La plataforma se sincroniza con Google Maps y muestra una cronología de localizaciones, ayudando a descubrir los intervalos de tiempo que pasaron entre un punto y otro, y estableciendo una ruta precisa que establece el punto de inicio de la ruta y el último destino conocido.

Eso sí, si el móvil se ha quedado sin batería podrás encontrar tu móvil apagado siempre y cuando permanezca en el mismo lugar en el que se registró su ubicación en los segundos previos a apagarse.

Si estamos hablando de Samsung, la cosa cambia porque este fabricante implementó un sistema de geolocalización por Bluetooth que puede triangular la posición utilizando los puertos de otros dispositivos para dar una dirección aproximada de dónde se encuentra. Eso sí, es necesario acceder desde la web oficial Find My Mobile de Samsung y solo funciona con dispositivos de esta marca.

Por lo que respecta a iOS, sus opciones son más limitadas y Apple debería empezar a cambiar esto. Para todo aquel que haya extraviado un dispositivo de la manzana mordida y quieres saber cómo encontrar un móvil perdido, tendrá que utilizar la función Buscar en cualquiera de sus dispositivos sincronizados para conocer su ubicación en directo o para conocer la última posición conocida.

Cómo liberar espacio en el móvil: guía práctica

Uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos con los smartphones actuales es a las limitaciones de espacio, ya que muchos modelos cuentan con una capacidad limitada en el almacenamiento interno y algunos incluso impiden el uso de soportes externos para ampliar la capacidad a un menor coste.

Y es que las cada vez más completas cámaras de fotos, junto con el uso de aplicaciones que presentan un sistema de actualizaciones semanal, van ocupando cada vez más sitio hasta que pueden alcanzar el máximo casi sin apenas darnos cuenta. ¿Qué solución se le pone a esto? ¿Se puede liberar espacio del móvil sin prescindir de todo lo que tenemos ya almacenado? Claro que sí, pero vayamos por partes.

Maneras de ampliar la capacidad del smartphone

Actualmente, la industria de la telefonía permite ampliar la capacidad de almacenamiento del móvil de varias maneras. Al uso del soporte físico, abanderado por las tarjetas SD, se suman las posibilidades que ofrece el almacenamiento en la nube, que permite alojar una determinada cantidad de archivos en servidores externos con tal de no utilizar el propio almacenamiento del dispositivo.

Sin embargo, desde el punto de vista de la seguridad, hay varias cosas a tener en cuenta. Para empezar, el uso de tarjetas SD permite al propietario de la información disponer de la información en el momento, teniendo en todo momento la propiedad del soporte y decidir con quién compartirla y en qué dispositivos reproducirlas. Sin embargo, ante robos in situ se trata de un soporte algo caduco a no ser que disponga de un sistema de cifrado añadido.

Por el contrario, plataformas de almacenamiento en la nube como iCloud permiten trasladar archivos a los servidores del propietario (Apple, en el caso de iCloud). Sin embargo, aunque en realidad se está haciendo una cesión de material que en ocasiones puede ser sensible, los sistemas de cifrado de estos servidores hacen que sea muy recomendable hacer uso de ellos. Al tener acceso de manera constante a estas plataformas de almacenamiento, actúan como soportes de guardado que no utilizan espacio en el terminal, sino que hacen uso de la red para transferir datos de manera mucho más segura, evitando las fugas de información.

Cabe mencionar que los sistemas de encriptado de los servidores que ofrecen servicios en la nube son tan seguros que resultan perfectos en caso de querer liberar espacio en el móvil, aunque la facturación periódica de estos servicios hace que muchos no estén convencidos de dar el paso hacia el denominado ‘clouding’.

Cómo liberar espacio en el móvil sin borrar nada

Aunque el uso de un liberador de espacio en el móvil está más que recomendado, ya que ayuda a optimizar el guardado de los datos que el dispositivo recibe, hay una serie de pautas que todo poseedor de un smartphone debería seguir para no llenar de basura el terminal.

Lo primero de todo es limpiar periódicamente la caché. Teniendo en cuenta que hay multitud de archivos temporales que apenas se abren un par de veces en todo el periodo de vida útil del dispositivo, es altamente recomendable hacer esta limpieza para evitar que espacio útil de verdad quede inutilizado.

La otra cuestión que hay que vigilar son las descargas. Las plataformas de contenidos en streaming que cuentan con opción de descarga suelen hacer uso de una descarga algo particular: realizan la descarga no al propio terminal, sino en la propia aplicación. Esto, aunque pueda parecer una ventaja, en realidad es un inconveniente bastante severo porque hace crecer exponencialmente el tamaño de la app, así como sus requisitos para poderse actualizar en caso de lanzamiento de un nuevo update.

Estos dos consejos son elementales si no sabes cómo liberar espacio en el móvil y necesitas urgentemente ampliar su capacidad, pero hay otras cosas que puedes hacer para hacer que tu smartphone haga un uso más eficiente de los GB disponibles.

Otro punto a tener en cuenta: las descargas automáticas de archivos. Es muy habitual tener activada esta opción en las aplicaciones de chat más populares, lo que acaba destrozando cualquier posibilidad de optimizar la capacidad del dispositivo. Con esta opción activada, fotos, vídeos, documentos y cualquier archivo multimedia enviado a través de estas aplicaciones quedará almacenado en el dispositivo, ocupando una cantidad de espacio innecesaria.

Si a ello sumamos que la propia aplicación verá ampliada sus necesidades de capacidad mínima por alojar estos archivos, y que es posible que se cree una nueva copia manualmente por el desconocimiento de la opción de guardado automático, podemos estar hablando de que un solo archivo multimedia puede estar ocupando en tu terminal una capacidad tres veces mayor a la que le correspondería.

Con todo, si lo que quieres es liberar espacio en tu móvil sin deshacerte de tus archivos (lo cual es muy útil en caso de querer posponer la limpieza de material o en caso de que realmente necesites conservar todos tus archivos), lo mejor es optar por la copia en la nube. Al realizar el envío de datos a una plataforma de clouding, podrás prescindir de las copias en tu dispositivo y conservar las alojadas en un servidor, lo que libera todo el espacio ocupado por esos archivos.

Esto, además, resulta especialmente práctico teniendo en cuenta que permite la descarga instantánea de todo lo alojado en la nube, pudiendo realizar esta descarga de manera selectiva para ocupar el mínimo espacio en caso de tener que enviarlo por mail o desde cualquier otra plataforma de mensajería al momento.

¿Son efectivos los liberadores de espacio?

Un liberador de espacio es una herramienta muy a tener en cuenta si necesitas hacer limpieza de archivos y no sabes cómo liberar espacio en tu móvil. Estos liberadores surgieron como herramientas efectivas para detectar archivos en Windows poco utilizados que pudiesen contener malware, ya que antes los archivos maliciosos normalmente se alojaban en carpetas ocultas o que apenas se utilizaban para que su efecto destructor fuese mayor al pasar desapercibidos.

Utilizar un liberador de espacio en tu móvil es una buena idea siempre y cuando estemos hablando de un dispositivo que no gestione por sí mismo los archivos ni cuente con herramientas de optimización del espacio, como sí lo hacen algunos modelos actuales, que reducen el tamaño de las descargas u optimizan los envíos de archivos por mail. Su funcionamiento es bastante similar al de los liberadores de Windows y han sido optimizados para rendir al máximo en dispositivos portátiles con iOS y Android.

¿De qué están hechas las pantallas de los móviles?

Todo el mundo queda maravillado cada vez que se presenta un nuevo modelo de smartphone principalmente por dos de sus componentes, las cámaras de fotos y las pantallas. Estas últimas son uno de los componentes del teléfono más importante para los consumidores, y muchos reconocen que son un factor determinante a la hora de decantarse por un modelo u otro.

Pero una pantalla de móvil también es un componente sensible, capaz de absorber todas las fuerzas G de los impactos que sufra e incluso han sido tristemente célebres por resquebrajarse con un simple golpe contra el suelo o una mesa. Por fortuna, el mercado está lleno de recursos para combatir las consecuencias más nefastas de estos golpes y es posible encontrar un protector para la pantalla del móvil que tengamos en casi cualquier establecimiento dedicado a la venta de accesorios de telefonía.

No obstante, la duda para muchos sigue en pie: ¿de qué están hechas las pantallas de los móviles? ¿Qué materiales se utilizan para su construcción? ¿Pueden ser más resistentes de lo que ya son? ¿Cuál es la mejor pantalla de móvil a día de hoy?

Materiales que se utilizan para fabricar una pantalla de móvil

A simple vista todas son iguales, pero lo cierto es que una pantalla de móvil puede presentar múltiples diferencias tanto estéticas como en su composición. Para empezar, existen hasta tres materiales base diferentes para su fabricación: el vidrio, el ITO y el costo.

Vidrio

El vidrio es un material de gran resistencia que es capaz de amortiguar la fuerza generada por el golpe en caso de caída o agresión externa. Sin embargo, para evitar los efectos antiestéticos del vidrio grueso, las compañías de teléfono se empeñan en incluir una pantalla de un grosor cada vez más fino. Esto permite aligerar el peso del terminal, pero a cambio se compromete su resistencia. Una cosa por la otra.

Si te estás preguntando cuál es la mejor pantalla de móvil del momento, te diríamos que es toda aquella que lleve el sello de Gorilla Glass. Este tipo de vidrio ha sido reforzado químicamente y ofrece un nivel de resistencia muy elevado, lo que permite incorporar una pantalla de móvil de un grosor muy reducido, pero con unos niveles de resistencia medios más elevados.

A la hora de limpiar la pantalla del móvil, las propiedades de este Gorilla Glass también tienen múltiples ventajas porque evita que se produzcan arañazos y daños varios derivados del uso de bayetas demasiado ásperas, lo que garantiza mantener la integridad óptima de la pantalla.

ITO

Son las siglas de Indium Tin Oxide, que en español traduciríamos como óxido de indio y estaño. Precisamente estos elementos son los que conforman las capas de ITO, un compuesto que en realidad es un semiconductor tipo N perteneciente a la familia de los óxidos conductores transparentes.

El uso del ITO no es exclusivo de las pantallas de los móviles, sino que también está presente en pantallas LCD y OLED de monitores, dispositivos portátiles y una gama mucho más amplia de productos.

El principal problema del ITO es que el indio es un metal raro, y la escasez del mismo imposibilita la creación de óxido de indio en las plantas de tratamiento de estos metales.

Costo

Muchos consideran que el grafeno es el material del futuro debido a su extraordinario nivel de resistencia (es más fuerte incluso que el ITO, lo que lo hace perfecto para su implementación en teléfonos y otros dispositivos).

Sin embargo, todavía se encuentra en pleno desarrollo, aunque su enorme potencial hace presagiar que el uso de un protector para la pantalla del móvil tiene los días contados. Eso sí, de momento toca seguir usándolo si no queremos exponernos a una rotura permanente por una caída accidental.

Para qué sirve el protector de pantalla del teléfono móvil

La respuesta es obvia: para mantener el móvil a salvo de roturas, arañazos y otros desperfectos ocasionados por caídas accidentales o golpes de diversa intensidad sobre su superficie. Sin embargo, para que se mantenga este efecto protector en la pantalla del móvil es necesario que el cristal templado esté colocado correctamente y se siga una serie de pasos con mucha precisión.

Como seguramente sepas, los cristales templados traen de serie un pequeño kit para limpiar la pantalla del móvil. Esto es así porque los protectores son adhesivos, y estos no pueden ni deben ser puestos con suciedad en la pantalla.

El proceso debe hacerse con mimo, porque cualquier mota de polvo que quede sobre la pantalla luego será perceptible mientras el cristal templado esté puesto, e incluso la más pequeña mota es capaz de provocar una pequeña bolsa de aire que mantenga la carcasa despegada de la superficie de la pantalla.

Estas bolsas de aire son peligrosas si lo que buscamos es maximizar el efecto protector del mismo, puesto que evitan amortiguar el golpe correctamente y pueden producirse roturas en la zona colindante en caso de que el impacto llegue a producirse.

Cómo poner un protector de pantalla correctamente

Por eso, es necesario pasar el paño y la toallita con alcohol por la superficie de la pantalla, con el fin de retirar toda la suciedad incrustada, incluyendo las marcas de huellas dactilares que se producen por el mero contacto con la mano. Tómate tu tiempo en limpiar la pantalla del móvil, y utiliza las pequeñas bandas adhesivas que traen estos kits de fábrica para retirar cualquier mota de polvo o resto de suciedad que continúe adherido a la pantalla.

Ten en cuenta que, por muy buena que sea la pantalla (e incluso si estamos hablando de la mejor pantalla de móvil jamás hecha hasta el momento), lo recomendable siempre es contar con un protector que garantice su integridad ante golpes y caídas de intensidad. Aunque algunas compañías ofrecen seguros de reparación y sustitución en caso de que estas caídas tengan consecuencias graves, la inmensa mayoría de usuarios no dispone de estas coberturas.

Por tanto, lo mejor es proteger la pantalla y salvaguardar la inversión: teniendo en cuenta que muchas veces los terminales actuales cuestan incluso más que una nómina media, lo lógico es pensar que incluir un protector de cristal templado es la mejor opción para evitar sustos. Y estos complementos, con el fin de garantizar su buen funcionamiento, deben ser sustituidos como mucho a los seis meses desde su implementación, ya que sus niveles de adherencia disminuyen con el paso del tiempo y tienden a acumular suciedad en los bordes de los mismos que debe ser eliminada.

Ni que decir tiene que ante cualquier rotura o reducción en su capacidad de adherencia el protector debe ser sustituido por otro nuevo repitiendo el mismo proceso que la vez anterior.

Qué son los datos móviles y cómo funcionan

Cuando hablamos de datos móviles, nos referimos a los MB y GB disponibles en nuestra tarifa para conectarnos a la red desde el teléfono. Dado que en los últimos años cada vez más funcionalidades en Internet estaban disponibles, la importancia de los datos móviles ha ido in crescendo hasta el día de hoy, con terminales 5G en el mercado que ofrecen una velocidad de conexión sin igual.

Pero, ¿por qué entonces los móviles también disponen de conexión Wi-Fi? ¿Es mejor utilizar Internet con datos o con el Wi-Fi de casa? ¿Se pueden utilizar a la vez? Vamos a tratar de sacarte de dudas para que comprendas cómo funciona la conexión a la red con datos móviles.

Qué son los datos móviles

Así como la conexión a Internet que te proporciona el router procede de un operador de red, los datos móviles proceden de un operador de telefonía y ambos tienen el mismo fin: proporcionar conexión a Internet. Aunque en un principio el Wi-Fi se diseñó para ordenadores y los datos móviles eran exclusivos de los teléfonos, a día de hoy todos los smartphones incluyen Wi-Fi y permiten utilizar el teléfono como router empleando datos a través de 4G o 5G para que otros dispositivos se conecten a Internet, haciendo que compartir los datos móviles sea mucho más sencillo y económico que recurrir a bonos extra de MB o GB.

Básicamente, lo único que cambia es la procedencia de la conexión y el hecho de que un móvil cuente con ambas opciones no hace sino diversificar las opciones del consumidor para conectarse a la red. Pero, ¿pueden utilizarse a la vez? Sí, pero con trampa.

¿Datos móviles y conexión Wi-Fi de manera simultánea?

Cuando se dice que un teléfono móvil puede tener conectados a la vez los datos móviles y la conexión Wi-Fi, algunos usuarios piensan que esto les proporciona una ventaja en la calidad de la conexión, cuando realmente no es así. El hecho de que ambas opciones puedan estar operativas a la vez no significa que se pueda disfrutar de una conexión combinada.

Es decir, con el 5G y el Wi-Fi conectado, el teléfono dispondrá de ambas opciones para conectarse a la red pero no usará las dos de manera simultánea: usará el Wi-Fi cuando detecte por proximidad que hay un punto de acceso operativo y cambiará a la itinerancia de datos móviles automáticamente en caso de que la conexión con el router falle.

Por defecto, un teléfono móvil cuenta con datos móviles activados, lo que permite disponer en todo momento de conexión a la red. Sin embargo, en determinadas circunstancias puede ser conveniente desactivarlos para evitar recargos, sobre todo si se viaja a un país fuera de la Unión Europea, donde las tarifas extra de roaming han provocado más de un quebradero de cabeza a los consumidores.

Si quieres saber cómo activar los datos móviles en un segundo, solo has de fijarte en la pantalla de comandos y atajos de tu terminal, a la que normalmente se accede deslizando el dedo desde la parte superior de la pantalla. Aquí es posible activar y desactivar la itinerancia de datos móviles (también se puede hacer desde la pantalla de Ajustes), así como mantener operativo o no la conexión por Wi-Fi.

Cómo compartir datos móviles

En los teléfonos inteligentes del mercado actual es común encontrar una opción en ajustes que permita utilizar el teléfono como un punto de acceso a la red. Dicho de otras palabras: puede convertir el móvil en un router portátil que proporciona conexión a Internet a ordenadores, televisiones, tabletas, consolas u otros móviles. El modo de lograrlo es muy sencillo: basta con activar la opción de compartir datos móviles e introducir la contraseña proporcionada por el teléfono en el dispositivo receptor (un ordenador portátil, por ejemplo) para que la conexión se produzca.

El hecho de compartir datos móviles simplifica las cosas en momentos delicados en los que resulte importante realizar una búsqueda en Internet y los datos móviles se hayan agotado en un terminal y queramos, por ejemplo, usar el móvil de un amigo con datos disponibles para conectarnos. Esto también es muy útil cuando disponemos de dispositivos que solo se pueden conectar a través de un router a Internet, como ordenadores portátiles, y nos pilla fuera de casa en el momento de realizar una búsqueda.

Además, esta opción también permite personalizar la contraseña en caso de que queramos cambiarla. Sin embargo, al tener la itinerancia de datos móviles activada es preciso que utilices una contraseña segura (los teléfonos establecen los criterios para evitar fugas de seguridad e impedir que cualquiera se pueda conectar).

Hablando de seguridad: las conexiones que se llevan a cabo con la opción de compartir datos cuentan normalmente con los mismos protocolos de seguridad que las conexiones a través del router, ya que son los propios operadores de telefonía (que muchas veces incluso actúan también de operadores de red) los que proporcionan la infraestructura de la conexión.

Las tabletas que cuenten con datos móviles (algunos modelos solo incluyen conectividad Wi-Fi) también pueden actuar de router y permiten activar la opción de compartir datos móviles.

Cómo utilizar los datos móviles en el ordenador

Aunque un ordenador solo puede conectarse a Internet mediante Wi-Fi o un cable Ethernet (un ordenador portátil con datos móviles para muchos es ya una tableta con teclado), sí es posible aprovechar los datos móviles para disfrutar de una conexión a Internet estable en este dispositivo. Y es que, pese a que el proceso pueda parecer complejo, en realidad saber cómo activar los datos móviles para poder disfrutarlos en el ordenador es muy sencillo.

No obstante, ten en cuenta que usar los datos móviles en un ordenador tiene un peligro: si tienes activada la renovación automática bonos de GB de datos extra, cuando se te acaben estos bonos empezarán a activarse y consumirse hasta que la conexión finalice. Por eso, es preciso que controles los tiempos para evitar sobrecostes desmesurados en la factura del teléfono. Por el contrario, si gozas de datos ilimitados en tu teléfono, puedes olvidarte de este problema, ya que no se te cobrará ningún importe extra por el uso de los GB del Internet del teléfono.

Si sabes cómo activar los datos móviles para compartir Internet en otro teléfono, esto no tendrá ningún misterio para ti. El proceso es el mismo: es necesario activar la opción en el panel de ajustes del teléfono e introducir la contraseña mostrada en la pantalla del teléfono para que la conexión dé comienzo. A partir de ese momento, el ordenador podrá utilizar los datos móviles para conectarse a Internet como si de un router se tratase.

Cómo resetear un móvil: guía práctica y consejos

Reiniciar un teléfono móvil es algo que suele hacerse por dos cosas: por requerimiento del propio dispositivo, normalmente para completar el proceso de instalación de las últimas actualizaciones, o porque presenta algún problema y se ha forzado su reinicio.

Resetear un móvil es la mejor opción si se desea dejar momentáneamente todos los componentes del teléfono sin actividad con el fin de que el aparato vuelva a funcionar adecuadamente, pero es un proceso un tanto delicado que puede comprometer la información almacenada en sus soportes de memoria interna.

Con el fin de que sepas cómo resetear el móvil de una manera segura y sin poner en peligro la información que contiene, vamos a darte una serie de pautas para iniciar de nuevo el smartphone.

Por qué conviene tener cuidado a la hora de reiniciar el móvil

Todo dispositivo electrónico expuesto a un reinicio está en riesgo de sufrir un borrado permanente de datos, puesto que el proceso de inicio vuelve a empezar y sin fuentes de almacenamiento interno, cualquier progreso llevado a cabo que no haya sido almacenado desaparecerá para siempre.

Para que esto no ocurra con el móvil, un dispositivo que a día de hoy contiene toda la información personal de su usuario, hay que tomar una serie de precauciones con el fin de garantizar que todos los datos hayan permanecido intactos tras el apagón.

Asegúrate que no hay procesos de guardado o subida en marcha

Como sabrás, los smartphones hoy en día pueden ser reiniciados presionando uno o dos botones del dispositivo. Sin embargo, este proceso se ejecuta de manera repentina, lo que supone que el dispositivo se apaga por completo en un momento e interrumpe cualquier proceso que estuviese ejecutándose en marcha en ese mismo momento.

Cuando se dice que resetear el móvil es un proceso algo complicado, se comenta porque cualquier foto, documento o mail que se estuviese enviando o subiendo en ese momento se podría perder para siempre o, como poco, no subirse y tener que volver a postearlo.

Esto es especialmente importante cuando hablamos de cuentas empresariales de redes sociales o perfiles públicos, conferencias en directo y similares. Un reiniciado abrupto sepultará todo lo que esté produciéndose en ese mismo momento, lo que a su vez puede afectar negativamente al desempeño del propio terminal en términos generales.

Que las actualizaciones estén descargadas por completo

Los reinicios de teléfono más delicados son los que se producen cuando un archivo de actualización está descargándose o a punto de empezarse a instalar. Es un momento crítico en el que cualquier reseteo puede corromper el dispositivo y dejarlo inservible de manera temporal o permanente. Precisamente por eso, se exige que el dispositivo tenga al menos un 70% de batería en el momento de descargar la actualización: para evitar que por falta de carga el móvil se apague.

Haz una copia de seguridad antes de reiniciar

En la actualidad es muy sencillo hacer una copia de seguridad de todos los contenidos del smartphone. Servicios de almacenamiento en la nube como iCloud son perfectos para almacenar todos los datos del dispositivo y poder descargarlos cuando sea necesario. Las copias de seguridad normalmente se hacen a diario y no es preciso hacer un volcado de datos titánico en el mismo día que se va a reiniciar el teléfono, lo que simplifica mucho más todo el proceso.

Eso sí, es necesario que tengas en cuenta que estas plataformas solo sirven para recuperar los datos del móvil reseteado si se dispone del espacio suficiente, el plan sigue activo y se dispone de conexión a Internet constante, ya que tanto para subir como para bajar los datos es preciso que exista una conexión de red activa.

¿Se puede rastrear un móvil reseteado?

Es una pregunta que no tiene fácil respuesta, ya que hoy en día conviven varias generaciones de teléfonos inteligentes y no todos cuentan con los mismos avances en este sentido. Si bien resulta sencillo recuperar los datos de un móvil reseteado con descargar la copia de seguridad almacenada en la nube, los sistemas de rastreo son algo más complejos. En teoría, solo cuando los servicios de localización están activos se puede rastrear el dispositivo, algo que se configura cuando el terminal ha sido reiniciado de fábrica.

El reinicio convencional de apagado-encendido no modifica las configuraciones en los parámetros de localización, por lo que es posible seguir rastreándolo cuando termine el reinicio. Pero si el reinicio es de fábrica, lo que se conoce como “restablecer el dispositivo”, entonces será preciso volver a configurar todo el sistema de localización y asociarlo a una cuenta de correo, lo que en teoría lo haría imposible de rastrear.

Para evitar problemas en este sentido, los principales desarrolladores de sistemas operativos móviles han condicionado el cambio de estos parámetros a la superación de una prueba de seguridad y verificación del usuario. Esto sucede porque tras el robo de un dispositivo móvil, es posible que los ladrones reinicien el terminal y eviten que pueda ser rastreado por su propio dueño. Al no poder verificar los delincuentes la identidad del usuario, los ajustes de localización no podrán ser modificados y continuará siendo localizable, pero depende del modelo y de la versión del sistema operativo que esté descargada e instalada.

Este sistema de seguridad se ha extendido a algunos modelos de smartphone a la hora de recuperar los datos del móvil reseteado, con el fin de blindar la información y mantenerla a salvo en caso de que el móvil haya sido sustraído y se pretenda acceder a la copia de seguridad de manera fraudulenta.

¿Cómo resetear los datos de un terminal Android?

Los reinicios en terminales Android se llevan a cabo de manera predefinida en la modalidad hard reset, sin necesidad de recurrir a herramientas externas o menús de programación. Todo se encuentra al alcance en el menú de ajuste y se pueden resetear los datos de los móviles Android desde la propia pantalla de Sistema.

Aquí basta con acceder a la opción “Opciones de recuperación” y seleccionar “Borrar todos los datos”. Este menú incluye por defecto una serie de advertencias e indicaciones que te guiarán durante todo el proceso y que te avisarán de todo lo que supone eliminar de manera permanente toda la información almacenada en el dispositivo. Resetear los datos de móviles Android ahora es más sencillo, gracias a los avances en accesibilidad que ha experimentado el sistema operativo de Google.

Para resetear los datos de móviles con Android también es posible acceder al menú Recovery del sistema, que no solo incluye la opción de realizar un hard reset sino que incluye opciones más avanzadas. Sin embargo, el hecho de reiniciar el teléfono desde aquí no supone ninguna diferencia: la eficacia es la misma y solo está en este menú por si algún usuario no pudiese acceder al menú de reinicio desde el panel de ajustes de su terminal.

Qué es el NFC en el móvil y para qué sirve

Una de las prestaciones más comunes entre los dispositivos electrónicos de nueva creación viene representada en forma de las siglas NFC, una tecnología que ha revolucionado las transacciones digitales y que se ha convertido en indispensable en cualquier teléfono, tableta y dispositivo inteligente que se precie.

Qué es el NFC y qué papel juega en el día a día

Aunque mucha gente no sepa qué es exactamente la tecnología NFC, todo el mundo busca que su dispositivo tenga esta prestación porque comprende el papel que juega en multitud de acciones cotidianas: pagos con tarjeta, ejecutar acciones determinadas con teléfonos, realizar un pedido por Internet… el NFC está cada vez más extendido y es aplicable a multitud de formatos y cadenas, lo que da buena muestra de la relevancia que tiene en la actualidad el NFC.

Si nos ponemos técnicos, NFC son las siglas de Near Field Communication, “campo de comunicación cercano” en español, y que hace referencia precisamente a un sistema que interactúa con los dispositivos compatibles para ejecutar una acción determinada en un rango de acción limitado.

El NFC empezó a estar presente en las tarjetas de crédito con el conocido contactless, que revolucionó los pagos y que permitían ejecutar pagos con tarjeta sin insertar el chip ni pasar la banda magnética. Esto, con el tiempo ha ido ganando popularidad y a día de hoy es solo una de las muchas funciones que tiene el NFC.

Todo dispositivo, receptor y emisor compatible con la tecnología NFC debe contar con el famoso símbolo de las cuatro bandas semicirculares, similar al icono de Wi-Fi, solo que las del NFC están ubicadas en disposición horizontal y no vertical. Cualquier tarjeta o dispositivo compatible con la tecnología NFC debe contar con este símbolo, para indicar que es sensible al paso de un dispositivo con NFC receptor, como un datáfono, y que la interacción puede dar lugar a un hecho concreto, como la formalización de un cobro.

Aunque las hay de varios tipos, lo más habitual es que se trate de etiquetas NTAG o ICODE. Cada chip contiene una determinada capacidad de almacenamiento, que normalmente se mide en bytes. Los modelos más comunes a día de hoy son las etiquetas NTAG 210, 213 y 215, con 48, 144 y 540 bytes de capacidad, respectivamente. Es de suponer que, con el paso del tiempo y la ampliación de funcionalidades, estas etiquetas vayan dando paso a otras de mayor capacidad y que presenten un diseño y un funcionamiento mucho más optimizado.

Qué es una etiqueta NFC

Las etiquetas NFC son dispositivos en sí mismos que suelen ir camuflados en pegatinas o pequeñas etiquetas que dan alguna pista de su función. Por ejemplo, algunos comercios han lanzado al mercado etiquetas con marcas de productos para ubicar en la cocina y que permiten, con solo acercar el receptor NFC del móvil, hacer un pedido de ese producto concreto. Amazon ya ha experimentado con este sistema en Estados Unidos y es previsible que Europa sea el siguiente territorio en contar con este sistema para agilizar los pedidos.

En realidad, las etiquetas NFC están presentes en multitud de objetos, ya que incluyen el circuito que interactúa con los dispositivos compatibles con la tecnología NFC. Por ejemplo, las tarjetas de crédito virtuales que tenemos en los móviles funcionan gracias a que nuestro dispositivo cuenta con esta tecnología. El NFC en el móvil a día de hoy es una tecnología imprescindible y muchas de las funciones que se utilizan de manera cotidiana con el smartphone o el smartwatch quedarían inservibles si elimináramos el NFC.

Como muestra de que es una tecnología en auge, algunas empresas han decidido incentivar a los usuarios a probarlo estableciendo un sistema de recompensas. Apple es una de las firmas que se ha sumado a la iniciativa pro NFC, animando a sus usuarios norteamericanos a hacer uso de Apple Pay para realizar sus compras y reembolsándoles un porcentaje de su gasto mensual con este sistema de pago. Además, esto también responde a la tardanza de los de Cupertino por desarrollar esta tecnología, aunque el NFC de iPhone es de los que mejor funciona y más alcance tiene.

Funciones de las etiquetas NFC

Hay dos principios universales en lo que respecta a las etiquetas NFC: no son compatibles con superficies metálicas (a no ser que se especifique lo contrario), y cuentan con una función preconfigurada que se lleva a cabo al interactuar con otro dispositivo.

Entre las funciones más comunes de las etiquetas NFC se encuentra el redireccionamiento a una URL específica (como ocurre con los códigos QR, solo que mucho más rápido), conectarse automáticamente a una red Wi-Fi (sin necesidad de escribir la contraseña), acceder al reproductor de música con tus playlists guardadas (algo que se puede hacer gracias a la tecnología NFC del móvil y la aplicación de la plataforma descargada, como Spotify o Music Unlimited) o activar Tasker para ejecutar una acción de manera automática.

La integración de esta tecnología es cada vez mayor desde que está presente el NFC en iPhone y otros dispositivos altamente consumidos en el mercado norteamericano y europeo. Las etiquetas NFC del iPhone también son útiles para activar el modo No Molestar (muy común en los hoteles) o para encender determinados dispositivos, como ordenadores, relojes, bases de carga, televisiones inteligentes y demás.

¿Para qué sirve el sensor de proximidad de un smartphone?

Los smartphones de hoy en día cuentan con multitud de añadidos que los convierte en dispositivos capaces de llevar a cabo funciones complementarias. El concepto “inteligente” de los teléfonos cada vez tiene más peso gracias a estos extras incorporados, algunos de los cuales juegan un papel fundamental en ciertas actividades cotidianas del día a día.

Uno de los añadidos que más juego da es el sensor de proximidad, en principio únicamente ideado para detectar la cercanía del rostro y bloquear y desbloquear la pantalla durante, por ejemplo, las llamadas para evitar teclear sin querer algunas de las opciones táctiles que hay en pantalla.

Pero, ¿tiene otras funciones el sensor de proximidad de un smartphone? ¿Cuál es su potencial de cara al futuro?

Nuevas aplicaciones para herramientas conocidas

La tecnología no deja de ser sorprendente por la cantidad de nuevas aplicaciones que se le encuentran y los numerosos reúsos que algunas herramientas son capaces de proporcionar. Normalmente, cuando una determinada tecnología o aplicación queda obsoleta, está condenada al destierro y es rápidamente sustituida por una más rápida, eficaz y segura. Sin embargo, los rayos infrarrojos, que parecían desterrados de los teléfonos móviles para siempre con la aparición del Bluetooth, han encontrado nuevas aplicaciones en los teléfonos de última generación.

En realidad, si nos ceñimos a las prestaciones puras y duras que presentan los smartphones de la última década, no podemos afirmar con rotundidad que los infrarrojos hayan desaparecido. En todo caso, fueron momentáneamente relegados a un segundo plano o dejaron de ser el canal predominante para la comunicación inalámbrica entre dispositivos.

A día de hoy, los infrarrojos tienen una enorme utilidad y son empleados para dar forma al avanzado sensor de proximidad que todos llevamos en nuestro smartphone. Este sensor se encarga de reconocer la distancia a la que se encuentra la mano o el rostro de su propietario de la pantalla para mejorar el rendimiento del teléfono durante las llamadas, o para mejorar funciones como el desbloqueo facial. Estos LEDs infrarrojos en la actualidad sustentan algunas de las funciones sin las que los terminales no podrían ser considerados smart, y en su caso es un ejemplo de cómo buscar nuevas aplicaciones a tecnologías que podían parecer obsoletas.

¿Se puede calibrar o desactivar el sensor de proximidad?

A pesar de que los LEDs infrarrojos se encuentran en prácticamente cualquier smartphone de gama media y alta del mercado, algunos usuarios pueden querer dejarlo inactivo de manera temporal debido a una avería pasajera o al mero hecho de que el terminal disponga de una funda que no termina de casar a la perfección con el teléfono.

Una de las razones por las que suele dar problemas el sensor de proximidad es que un elemento externo interrumpe la emisión de los LEDs, lo que inhabilita el terminal para bloquear la pantalla durante las llamadas y puede incluso presentar fallos a la hora de detectar la proximidad de los dedos o los movimientos del dispositivo.

El sensor de proximidad de un smartphone es una herramienta que puede desactivarse e incluso calibrarse, pero son procesos que pueden llevar algo de tiempo y algunos fabricantes incluso bloquean cualquier manipulación en este sentido para que sea únicamente su equipo técnico el que pueda dejarlos inactivos.

Calibración del sensor de proximidad

Empecemos por la calibración: lo primero que hay que hacer es retirar la suciedad incrustada y el polvo del panel de sensores que suele encontrarse en el notch del smartphone, así como cualquier protector de pantalla que pueda obstaculizar la pantalla.

Si el sensor sigue presentando fallos, lo mejor será trastear por las tiendas digitales para descargar aplicaciones específicas de calibración del sensor. Hay disponibles tanto para iOS como para Android, pudiendo encontrarse en la App Store y en Google Play, respectivamente.

También puede serte de ayuda buscar una versión antigua del firmware en caso de que el sensor de proximidad del smartphone falle debido a problemas en la instalación del archivo de actualización, algo que solo el fabricante puede arreglar lanzando una nueva versión.

Desactivar el sensor de proximidad

Muchos usuarios se preguntan para qué alguien querría desactivar el sensor de proximidad de su móvil con todas las aplicaciones útiles que tiene. De hecho, tú te lo habrás cuestionado si has conocido a alguien que lo ha hecho, estamos seguros. Pues bien, resulta que los sensores de proximidad, como muchas otras aplicaciones de los smartphones, tienen otras funciones secundarias que pueden ser menos atractivas para sus propietarios, sobre todo en lo que a la invasión de la privacidad se refiere.

Y es que quien quiere tener un control absoluto de su privacidad en la red suele desactivar el sensor de proximidad nada más cambiar de teléfono, incluso antes de hacer el volcado de datos. Esto es porque esta clase de sensores pueden ser usados por aplicaciones de terceros para obtener información del usuario: sus hábitos de navegación, su comportamiento frente a la pantalla y otros aspectos que pueden pasar a formar parte de la big data.

Claro que, no hace falta ponerse en lo peor para querer desprenderse de una herramienta como esta. Puede haber otros motivos que justifiquen su desactivación. Por ejemplo, a la hora de escuchar un audio de WhatsApp o de enviarlo mientras nos movemos. ¿Cuántas veces se te ha interrumpido un audio por mover el teléfono o por aproximar tu mano sin querer a su pantalla? Todo ello es culpa de estos LEDs, que interpretan que vas a manipular el dispositivo y bloquean la emisión del audio, deteniéndolo provisionalmente o cambiando el altavoz por el que se emite el sonido.

Este molesto hecho tiene su origen en esta función de bloqueo de los dispositivos que integran estos LEDs y para muchos usuarios justifican el querer desactivar su sensor de proximidad: agiliza las conversaciones de audio, permiten manipular el teléfono con mucha más soltura durante los chats de voz. Eso sí: a cambio, algunas funciones del dispositivo quedarán deshabilitadas. De hecho, no se podrán utilizar aplicaciones como el acelerómetro o la brújula, y puede que algunas cámaras frontales también vean reducidas sus prestaciones.

Por qué los smartphones se consideran teléfonos inteligentes

La evolución de la tecnología y la expansión de funcionalidades a través de Internet ha propiciado la aparición de lo que se conoce como “dispositivos smart”. Los pioneros en este campo fueron los teléfonos móviles, pero a día de hoy existe todo un ecosistema de dispositivos considerados inteligentes que van mucho más allá de un smartphone: relojes, pulseras, televisiones, tabletas, ordenadores e incluso complementos del hogar, como armarios, persianas, timbres, puertas o alarmas.

¿Qué se entiende por “inteligente” en un dispositivo?

Cuando hablamos de un dispositivo “smart”, estamos queriendo decir que ese aparato es inteligente. Podemos encontrar el prefijo en toda una serie de objetos de uso cotidiano que antes no lo eran: smart TV, smartwatch, smartphone, smartband… Pero, ¿cuándo un dispositivo puede ser considerado inteligente y cuándo no?

Se considera un dispositivo inteligente a todo aparato electrónico que tiene la capacidad de conectarse a otras redes o dispositivos utilizando tecnologías de emparejamiento de manera autónoma para ofrecer al usuario una experiencia mucho más profunda e interactiva de su entorno. Todo ello, mediante el uso de distintos protocolos como Bluetooth, 5G, Wi-Fi o NFC, cuatro de los más conocidos por su uso diario en un teléfono inteligente que han sido trasladados con éxito a otra serie de dispositivos.

Un smartphone tiene la capacidad de conectarse a Internet mediante el uso de Wi-Fi o datos móviles (las redes 3G, 4G y 5G), además de contar con tecnologías como Bluetooth para emparejar toda una serie de accesorios de manera mucho más sencilla y eficaz que antaño. Auriculares, pulseras y más pueden formar parte del ecosistema gracias al avance que ha experimentado la tecnología de los teléfonos inteligentes actuales.

Uno de los rasgos característicos de los dispositivos smart en general y de un teléfono inteligente en particular es que está diseñado para admitir varios factores de formas distintas al mismo tiempo. Es decir, que sea capaz de procesar varias informaciones en cuestión de segundos usando distintos protocolos. La inteligencia artificial telefónica ha encontrado en este entorno un lugar ideal para evolucionar y encontrar nuevas aplicaciones que han permitido a estos dispositivos ofrecer prestaciones cada vez más avanzadas, como el reconocimiento dactilar o el escaneo facial para bloquear y desbloquear el teléfono inteligente, algo que hace unos años parecía impensable.

Volviendo a los dispositivos de los que hablábamos al principio, la tecnología de un smartphone cuenta con varias funciones que hace que no solo sean considerados inteligentes, sino que actúen en muchos casos como centros de control de todo un ecosistema smart.

En la actualidad, la tecnología de un smartphone centraliza un sinfín de funciones que tienen que ver con smartwatches, smartbands, auriculares y dispositivos de domótica, como robots aspiradores, mirillas inteligentes o cámaras de videovigilancia. Por tanto, gracias al desarrollo y optimización de la tecnología de los teléfonos inteligentes, a día de hoy se pueden utilizar no solo como dispositivos independientes, sino como controladores y coordinadores de nuestros dispositivos interconectados, incluyendo hasta la televisión o nuestra plataforma de música.

Creando ecosistemas inteligentes para simplificar las tareas cotidianas

Casi sin darnos cuenta, hemos pasado de utilizar dispositivos inteligentes de manera independiente a crear toda una red de funcionalidades que ha propiciado la creación de auténticos ecosistemas smart en nuestro día a día. Hace tiempo que la tecnología de los teléfonos inteligentes se encargó de hacer que estos aparatos sirviesen para mucho más que para llamar, pero los avances experimentados en el campo de la inteligencia artificial telefónica han permitido al ser humano ir mucho más allá en su búsqueda de dotar a las máquinas de autonomía con el fin de servir a un propósito útil en el día a día de la humanidad.

La realidad es que, lo que hace apenas unos años era la fantasía de un visionario friki, en la actualidad puede experimentarse como algo normal y factible. Por ejemplo, la tecnología de un smartphone a día de hoy está capacitada para controlar todos los parámetros de una casa inteligente, siendo el centro desde donde se controla todo lo relacionado con la domótica, además del ocio, el entretenimiento, las compras, las transacciones bancarias, las redes sociales y las comunicaciones vía e-mail y chat.

Es de esperar, además, que dentro de unos años las funciones que pueda recoger un teléfono inteligente vayan más encaminadas a reforzar la seguridad. El uso del 5G promete expandir notablemente el abanico de posibilidades de los smartphones y todavía está por ver el potencial que tiene en el día a día de las personas.

En conclusión: ¿qué hace que un teléfono sea considerado “inteligente”?

Dicho en pocas palabras, es su capacidad de coordinarse con otros dispositivos para simplificar el funcionamiento de ciertas actividades a través de protocolos Wi-Fi, 5G, NFC o Bluetooth lo que hace que los smartphones sean considerados como tal.

Los avances que ha experimentado en los últimos años la inteligencia artificial telefónica han propiciado la aparición de nuevas aplicaciones, incrementando el papel protagonista de los teléfonos inteligentes para realizar tareas cotidianas de una manera más cómoda, sencilla y segura.

Con la llegada del 5G y su paulatina expansión, el futuro de los smartphones resulta más prometedor que nunca, ya que se estima que las velocidades de conexión agilicen de manera notable actividades como la apertura de ciertas plataformas, la velocidad de carga en plataformas de streaming y otras actividades como los pagos con tarjeta contactless, las transferencias bancarias o las compras en supermercados o tiendas online.

En el sector servicios, este hecho ha acelerado el proceso de digitalización y muchas empresas están rediseñando sus estrategias comerciales a medio plazo para tener en cuenta el nuevo panorama. Dado que buena parte de los clientes de restaurantes, hoteles y tiendas en general hacen sus compras a través de su smartphone, disponer de una plataforma digital competente es esencial si se quiere optar a ocupar un buen puesto dentro del sector.

Cómo pasar fotos de un móvil a un pendrive

Uno de los aspectos que más dudas despiertan entre los consumidores de un teléfono inteligente es la opción de traspasar las fotografías hechas con el propio dispositivo a un ordenador personal. Algo que antes se realizaba conectando un simple cable USB, ahora puede presentar algún tipo de incompatibilidad, teniendo en cuenta los avanzados sistemas operativos con los que actualmente funcionan los smartphones.

Para echarte un cable con esta cuestión, hemos elaborado una guía compacta con las indicaciones que debes seguir para hacer la transferencia de archivos correctamente tanto si usas un terminal Android como si eres un fanático de Apple. Y ojo, porque no siempre vas a necesitar tener a mano un cable… Te contamos por qué.

Cómo pasar las fotos del móvil al ordenador

Hoy en día, parece mentira que los teléfonos móviles puedan hacer fotografías 4K y que hacer una simple transferencia de archivos pueda llegar a ser tan complicado. No es que el proceso sea especialmente complejo, pero sí es cierto que requiere de cierta pericia para saber cómo manejar el terminal cuando está conectado al ordenador.

Hace unos años, los smartphones de Apple eran incompatibles en un ordenador Windows, a no ser que se instalase la correspondiente aplicación de iTunes. Solo a través de ella se podía realizar la transferencia de canciones y otros archivos multimedia, incluyendo fotografías y grabaciones de vídeo, al ordenador. Este es solo un ejemplo de incompatibilidades más o menos recientes que el mundo smart ha traído a nuestras vidas, y que es necesario solventar para poder manejarse con soltura y mover los archivos entre dispositivos.

Dado el tamaño de los actuales archivos multimedia, sobre todo de las fotografías en calidad 4K que pueden llegar a ocupar hasta cuatro veces más que un archivo de calidad Full HD, las transferencias pueden verse ralentizadas por culpa de las reducidas velocidades de transferencia de las que adolecen estos dispositivos, sobre todo si el traspaso de información se realiza en plataformas digitales o a través de aplicaciones que requieren de conexión a Internet.

Por eso, en los últimos tiempos ha crecido enormemente el uso de los almacenamientos USB para smartphones. Y es que disponer de un pendrive para el móvil puede agilizar enormemente la transferencia de imágenes, vídeos, documentos y cualquier archivo almacenado en el dispositivo. Esto permite prescindir del teléfono para realizar la transferencia y utilizar el pendrive para agilizar todo el proceso, incluyendo el traspaso de imágenes al ordenador, de documentos a una impresora inalámbrica y similares.

Al igual que ocurre con un lápiz USB de memoria convencional, un pendrive para móvil presenta múltiples capacidades y funciona exactamente igual que los de antaño, solo que, como es obvio, uno de los puertos del extremo es un conector USB-C o Lightning, en función de si estamos hablando de un pendrive para un terminal Android o iOS.

¿Qué hacer en caso de que el móvil no reconozca el pendrive?

Existen multitud de foros en Internet donde gran cantidad de usuarios preguntan acerca de posibles problemas de compatibilidad. Y, sí: es cierto que puede que cuando acoples el soporte de memoria al teléfono, este no emita ninguna señal. “¿Qué hago si mi móvil no reconoce el pendrive?” “¿Será un problema de fabricación?” Calma, tiene una explicación muy lógica.

Resulta que casi todo pendrive para el móvil que se comercializa en la actualidad precisa de una aplicación acompañante para funcionar, y mientras esta aplicación no arranque, el dispositivo no hará ninguna señal ni permitirá utilizarlo.

Existen aplicaciones genéricas para distintos terminales, pero lo recomendable es echar un vistazo a las instrucciones del pendrive porque existen apps con las que ciertos fabricantes trabajan mejor. Algunas de estas firmas incluso han desarrollado sus propias apps companion, y puede que únicamente presenten compatibilidad con ella, por lo que es conveniente seguir las indicaciones del fabricante del pendrive.

Por lo demás, un pendrive para el móvil funciona como cualquier otra memoria flash: se conecta por el extremo correcto al dispositivo en el que está alojada la información y se inicia la transferencia al pendrive. Como uno de los extremos del pendrive para el móvil cuenta con un puerto USB convencional, se podrá conectar a un ordenador, Smart TV o videoconsola para visualizar los contenidos, independientemente de que luego se quieran enviar a impresoras, tablets o plataformas de correo electrónico.

No obstante, si ves que la memoria flash sigue sin funcionar con tu terminal, deberías echar un vistazo al sistema operativo. Muchas veces, se trata de una cuestión de updates y, si tu dispositivo cuenta con una versión del sistema operativo demasiado antigua, puede que no empiece a funcionar hasta que tu terminal no cuente con una versión posterior.

Estos problemas de compatibilidad muchas veces vienen detallados en la letra pequeña de las instrucciones de los pendrives. Asegúrate de echarle un vistazo a los ajustes de tu teléfono antes de que te entre el pánico y de que empieces a preguntarte como un poseso “¿por qué mi móvil no reconoce el pendrive si lo acabo de estrenar?”, ¿de verdad es tan malo?”, o la siempre recurrente “¿es que son malos estos pendrives?”.

Por otro lado, ten en cuenta que las versiones mas antiguas de estos dispositivos pueden presentar ciertas incompatibilidades de base, sobre todo si existe una brecha tecnológica demasiado grande entre fabricantes y hardware. Los dispositivos más modernos solo son compatibles con los periféricos de su generación y de las inmediatamente anteriores, minimizando la ralentización tecnológica de las propuestas más modernas.

Es la naturaleza de los aparatos inteligentes y de los complementos de los productos tecnológicos de hoy en día: las funcionalidades pueden cambiar tanto entre generaciones que para los fabricantes puede resultar demasiado costoso invertir en ampliar la compatibilidad de sus productos.

Características de un smartphone: cómo acertar con tu móvil

La compra de un smartphone es algo que no se debe tomar a la ligera, más que nada porque existe una oferta tan amplia en el mercado que en ocasiones puede resultar complicado identificar cuáles son las buenas ofertas y cuáles son las gangas con trampa.

En un sector en el que cada vez existen propuestas más polarizadas -los smartphones de gama alta son cada vez más caros, mientras que los fabricantes de propuestas low-cost que compiten por ganar más cuota de mercado a base de sus precios competitivos se pelean por ver quién amortigua más la subida-.

Para que logres acertar de lleno con tu compra y consigas el terminal que estabas buscando sin que te cueste un riñón, vamos a darte una serie de consejos que deberías seguir cada vez que fueses a lanzarte a la compra de un móvil nuevo.

En base a qué características elegir un móvil

Es cierto que cada cliente busca una cosa en su móvil, pero es conveniente comprender un poco cuáles son las características que diferencian a un móvil bueno de uno excelente. En total, y a modo de resumen, hay seis aspectos fundamentales que deben guiarte a la hora de comprar un nuevo teléfono inteligente y que, a su vez, definen su precio final de venta.

  • Rendimiento. Es lo primordial, lo que no se puede negociar. Se da por sentado que cuando alguien compra un teléfono nuevo, anda en busca de un terminal mucho más moderno y sofisticado que los de la generación anterior. Esto se consigue mediante la implementación de nuevos chips, que permiten al terminal ejecutar una serie de tareas de manera mucho más rápida a como cuando se realizaban en dispositivos de generaciones anteriores.

Buena parte del incremento en los precios se debe al uso de chips ultra avanzados en los modelos más nuevos, algo que se traduce en un manejo mucho más eficiente y rápido al que enseguida se acostumbra el usuario.

Así como otros aspectos sí pueden ocupar un orden distinto en función de tus prioridades, el rendimiento debe ser siempre lo primero en lo que todo consumidor se debe fijar a la hora de elegir móvil: en él se sustenta el funcionamiento del dispositivo al completo, incluyendo aspectos tan relevantes como la cámara o la descarga de archivos de actualización de gran tamaño.

  • Capacidad. Como elegir un móvil nuevo no es que sea precisamente sencillo, buena parte de los consumidores opta por hacer la criba en base a su capacidad de almacenamiento. Y tiene muchísimo sentido, puesto que la tendencia no solo en el sector del smartphone en concreto, sino del entretenimiento en general, es el aumento paulatino del tamaño de los archivos. Una mayor calidad de imagen y sonido genera archivos de más tamaño, que son almacenados en formatos que requieren de una mayor capacidad.

Lo mismo sucede con los teléfonos móviles: mayor calidad de imagen en la cámara genera imágenes más pesadas, y aplicaciones con funciones nuevas incorporadas produce archivos cada vez más pesados y apps más voluminosas.

Por este motivo, contar con un smartphone capaz de almacenar todo lo necesario y dejar espacio libre para tus menesteres es fundamental. Los hay que cuentan con hasta más de 500 GB, lo que es una auténtica barbaridad si tenemos en cuenta que esa es la capacidad con la que se lanzó al mercado Sony su PlayStation 4 en 2013, por ejemplo. Sin duda, esto hace que las características de un móvil nuevo cada vez se asemejen más a las de los ordenadores portátiles más avanzados o las consolas de última generación.

  • Cámara. Casi todo el mundo anda en busca de una cámara de última generación, y hemos llegado a ver auténticas maravillas en este sentido. Muchas empresas chinas han utilizado la cámara como reclamo para aumentar sus previsiones de ventas (Honor, afiliada de Huawei, es uno de los fabricantes que más ha apostado por la inclusión de avanzados sistemas de cámaras en sus terminales) y ayudar al consumidor medio a elegir móvil de entre la vasta oferta del mercado low-cost de smartphones.

No obstante, las grandes firmas del sector han demostrado que la cámara, aunque realmente importante para creadores de contenido, que suben sus propias historias, reels, fleets y vídeos en YouTube y otras plataformas similares, no es del todo determinante.

El mejor ejemplo lo tenemos con Apple y sus iPhone, que implementó más tarde que nadie su sistema triple de cámaras y, aunque mejor que las de anteriores modelos de iPhone, estas no llegaban a postularse como las mejores del mercado.

Sin embargo, esto no echó para atrás a su fiel legión de seguidores, apostando por hacer públicas otras características de los móviles de la familia de la manzana mordida que fueran más atractivas para sus usuarios, Y aquí entran en juego otros aspectos, como la precisión de la pantalla, la capacidad o la robustez en el diseño, con un precioso giro vintage con su iPhone 12, que presenta un diseño macizo idéntico al del célebre iPhone 4.

  • Pantalla. No lo vamos a negar, a la hora de elegir móvil nuevo la pantalla ocupa uno de los lugares más altos en la lista de aspectos capaces de inclinar la balanza hacia un lado u otro. Sin duda, la precisión de las pantallas táctiles ha mejorado mucho con el paso de los años, pero no todas las firmas han logrado incrementar hasta el mismo nivel su capacidad de precisión.

Esto hace que aspectos como la suavidad del desplazamiento y la precisión a la hora de abrir aplicaciones, escribir rápidamente con el teclado o ampliar documentos y fotografías sean de enorme importancia para el consumidor, haciendo de la pantalla uno de los aspectos más relevantes que puede llegar a ser decisivo en una selección de terminales variada.

  • Altavoces. La calidad del sonido siempre ha quedado en segundo plano, en parte debido a que el mercado del smartphone siempre ha lanzado productos que potencian lo visual. No obstante, desde hace algunos años las firmas han invertido mucho dinero en mejorar sus sistemas de audio integrados, ofreciendo altavoces de alta calidad capaces de proporcionar sonido envolvente sin necesidad de utilizar auriculares.

Uno de estos ejemplos lo tenemos en Samsung o en Apple, que han creado un sistema de altavoces capaces de emular el sonido envolvente de los grandes sistemas de sonido. Esto ha hecho que lo que antes era un aspecto residual ahora sea una de las más importantes características de un móvil, potencian el carácter smart y multimedia de estos dispositivos.

  • Autonomía. La gran pregunta. Aspectos como la duración de la batería, la presencia de modo ahorro, la vida útil de la misma, la posibilidad de intercambiarla o la velocidad de degradación del litio. Las grandes inversiones se centran principalmente en hacer que las baterías duren más y se carguen antes (por eso cada vez más modelos integran el modo de carga rápida).

Si no sabes cómo elegir un móvil bueno o si no sabes cómo conocer más detalles acerca de la batería de ese modelo que tanto te gusta, lo mejor que puedes hacer es recurrir a un equipo de profesionales capaces de sacarte de dudas y hacerte llegar todos los detalles técnicos del terminal.

Ten en cuenta que no solo sería bueno conocer la potencia de la batería o la duración de la carga, sino su compatibilidad con modos de carga rápida y su velocidad de desgaste.

Qué aspecto primar a la hora de elegir un buen smartphone

Cada usuario es un mundo y es perfectamente legítimo que alguien prefiera un terminal con un mejor sistema de audio en detrimento de la resistencia de la pantalla. Hay combinaciones para todos los gustos, lo que explica que exista tal disparidad de modelos y precios en el mercado.

Lo primero que tienes que pensar es qué características de los móviles te llaman más por norma general y en qué te fijas primero cuando ojeas sus especificaciones técnicas. No obstante, párate un momento a pensar si esos aspectos que tanto te llaman la atención van a tener una función útil en tu día a día.

Por ejemplo: pueden llamarte mucho la atención las grandes cámaras, los ultra gran angulares y los objetivos zoom incorporados en los smartphones. Es un hito tecnológico sin precedentes y entendemos que choca ver estos completos sistemas de cámaras montados en teléfonos móviles, pero quizá si no utilizas las redes sociales o no eres creador de contenidos, no te sirva de mucho.

Igual en estos casos te sea de más utilidad una pantalla táctil de alta precisión, o buscar un modelo Max o Pro si buscas una pantalla de mayor tamaño que facilite la lectura y la visualización de contenidos. Este tipo de características de un móvil son determinantes y pararse a pensar en ello garantiza que la experiencia de usuario sea la óptima una vez tengas que utilizar el terminal en tu día a día.

Por tanto, debes fijarte primero en las prestaciones que buscas en un teléfono y ajustar estas especificaciones al rango de precios que se ajusten a tu presupuesto. Si no sabes cómo elegir un móvil correctamente y acertar con tu compra, esta es una buena recomendación. Y ten en cuenta que muchos establecimientos integran opciones de financiación para fragmentar el pago del nuevo terminal, lo que permite optar a la compra de dispositivos más avanzados que de otro modo serían inalcanzables.